Adaptar el préstamo urgente si es posible

Entre los préstamos urgentes que desde Grupo Avanza como financiera pone a disposición de sus clientes nos podemos encontrar con todo tipo de préstamos rápidos.

Por un lado nos encontramos con aquellos préstamos en donde el grado de flexibilidad es máxima pudiendo el cliente escoger el tipo de crédito que necesita, por el otro están aquellos que permiten algo de adaptación según la situación financiera pero no siendo algo elevada y por último tenemos los préstamos en donde el cliente poco más puede hacer que aceptar las condiciones de la financiera.

Evidentemente los préstamos urgentes ideales son aquellos que permiten al cliente adaptar su préstamo a su situación financiera, no obstante y siendo realistas también conviene decir que si cualquiera de los otros préstamos también se ajusta a lo que desea el cliente puede ser también una buena opción.

Si por ejemplo el cliente solo puede pagar 300€/mes consiguiendo una cuota igual o inferior a esta en los préstamos en donde no hay flexibilidad ninguna también este crédito sería viable para el cliente.

En ese sentido nosotros desde Grupo Avanza siempre hemos creído conveniente que todos los clientes que realizan una solicitud de financiación de manera previa deberían analizar su situación financiera.

La razón es muy simple, está comprobado que cuando un cliente realiza una solicitud de préstamo teniendo claro lo que quiere y como lo quiere el riesgo de que el préstamo acabe impagado disminuye.

No solo eso, a la financiera le gusta esta forma de actuar por parte del cliente ya que le evita tener que perder tiempo en explicaciones innecesarias en donde además hay que decir el cliente se podría informar directamente a través de la pagina web.

¿Cómo adaptar el préstamo urgente a tus necesidades?

Aquí puedes hacer dos cosas, o adaptarlo tú o bien pedirle a la financiera que te asesore sobre cómo adaptar el préstamo.

Normalmente para adaptar el préstamo a las necesidades del cliente se tocan dos variables, por un lado la cuota que como máximo el cliente puede pagar cada mes y en segundo lugar el plazo de devolución.

Claro está, de las dos variables la más importante con diferencia es la primera, es decir, la de la cuota.

Sin esta información la financiera no sabría la cantidad máxima que un cliente puede estar pagando cada mes y así reducir el riesgo de impago.

En los préstamos sin nomina por ejemplo la financiera sin esta información desconoce los ingresos que pudiera tener el cliente aunque no estén declarados y por tanto no sabe lo que puede pagar.

Lo que sí es seguro es que es el cliente quien nos dice la cantidad que puede pagar al mes, nosotros aquí solo nos limitamos a intentar adaptar el préstamo de modo que la cuota nunca supere dicha cantidad.

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